Logística en América Latina: lo bueno, lo malo y lo feo para 2018

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Si bien 2018 deberá ofrecer ciertos acontecimientos positivos y alentadores para el sector de logística, los continuos cambios en el mercado también plantearán problemas y obstaculizarán el crecimiento. Otro factor es la intromisión de las compañías de tecnología en el espacio de la logística, liderada por nuevas empresas que poco a poco han ido invadiendo el sector y reduciendo los márgenes. Mientras que la inversión extranjera en México aumentó en un 10% durante los primeros nueve meses de 2017 (lo que es una buena noticia para la industria de la logística, la cual convirtió a México en la piedra angular de su estrategia latinoamericana), un fracaso en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) podría conducir a su desaparición, al igual que podría hacerlo incluso una renegociación exitosa, según cuáles sean los términos de la misma. 

He aquí nuestra opinión sobre lo que está por venir para el sector de logística de América Latina en 2018.

Lo bueno

Las empresas de logística ahora pueden aprovechar los avances tecnológicos para utilizar análisis predictivos, recolección de datos y sistemas de administración de almacenes (WMS) para ayudar a anticipar las necesidades del almacén y optimizar el posicionamiento del inventario. Esto puede ayudar a las compañías a bajar los costos de fletes aéreos y almacenamiento. El crecimiento del comercio electrónico en América Latina es otro factor destacado. El pago en efectivo contra entrega (COD) está mostrando señales de expansión en el ámbito del comercio electrónico, y los minoristas electrónicos están viendo la oportunidad de hacer llegar este método de pago a clientes no bancarizados de la región, quienes, por cierto, representan a la mayoría de los consumidores. Esto podría generar una muy buena fuente nueva de ingresos para las empresas de logística, siempre y cuando encuentren una manera de administrar los riesgos de seguridad relacionados con el efectivo y los problemas de cumplimiento con el COD en América Latina.

Otro acontecimiento positivo es el incremento en la cantidad de mercados para los transportistas de legado, que han crecido hasta llegar a niveles similares a los de los mercados que venden viajes aéreos. Esto podría impulsar nuevos negocios porque agiliza el proceso de compra, que a menudo es muy tedioso en este sector. Además, los terceros proveedores de servicios de logística (3PL) también pueden utilizar esta tecnología bajo licencia y tercerizar sus propias necesidades de transporte a proveedores verificados, para así evitar la necesidad de tener que contar con sus propios camiones. 

Lo malo

La primera y la última millas de transporte de fletes se están “uberizando” cada vez más, a medida que empresas emergentes como Rapido, CargoX y Chazki han ido contratando a conductores y vehículos para la entrega de artículos. Si bien estas empresas aún no son una amenaza importante, no cabe duda de que tienen el potencial para crecer aún más en 2018 y disminuir las utilidades de los participantes de legado, conforme un número creciente de empresas empiecen a preferirlas para obtener mayores ahorros y lograr una mayor eficiencia. 

Aparte del surgimiento de estas empresas tecnológicas disruptivas, las condiciones del mercado siguen planteando dificultades para los transportistas logísticos. El rendimiento por carga aérea en el Aeropuerto Internacional de Miami, a través del cual pasa un porcentaje desproporcionado del volumen total de carga aérea entre los Estados Unidos y América Latina, ha ido bajando a una tasa constante desde  2014 tras el colapso de las monedas latinoamericanas. Aunque las economías de América Latina finalmente están mostrando signos de recuperación, con un crecimiento proyectado del 1.3% en el PIB para 2017 y un crecimiento pronosticado del 1.9% para 2018, los consumidores siguen sin comprar a los niveles observados antes de 2014 como para incrementar el flujo de productos transportados por transportistas logísticos.

La carga marítima también está compitiendo de manera más eficaz contra la carga aérea gracias a mejores tecnologías y protocolos de refrigeración, algo que probablemente seguirá presionando a las empresas de logística en lo que respecta a productos perecederos de mayor valor, especialmente en trayectos cortos a intermedios. 

Con las alzas en las tasas de interés de la Reserva Federal Estadounidense que se tienen previstas para 2018, las monedas latinoamericanas deberán registrar sólo ganancias modestas frente al dólar. Como tal, incluso a pesar de la recuperación que han mostrado los mercados de consumo latinoamericanos, es probable que se observen caídas en el rendimiento, generando así otro año lleno de retos para el sector de transporte de carga por vía aérea entre Estados Unidos y Latinoamérica.

Lo feo

El TLCAN es el que presenta la mayor probabilidad de afectar gravemente al sector de logística de América Latina en 2018. Informes recientes sugieren que los funcionarios del gobierno canadiense creen que la administración de Trump se retirará del TLCAN este año. Si esto sucede, las contramedidas proteccionistas por parte de México y la consiguiente disrupción en el flujo de bienes podrían tener un fuerte impacto negativo en los integrantes de este sector.


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Diego Rodríguez

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